Escribir para encontrarnos: El poder de los cuentos en el camino a la autenticidad

Como psicóloga, siempre digo que la terapia infantil es como una «búsqueda del tesoro». En ese juego de buscar pistas para entender el corazón de un niño, me di cuenta de que a veces las palabras directas no bastan. Necesitamos puentes, metáforas y personajes que nos ayuden a nombrar lo que sentimos.

Así nacieron mis cuentos: «La brújula de Julia» y «Luna». No son solo historias para dormir; son herramientas de acompañamiento para que niños y adultos encuentren su propio camino de vuelta a casa.

La brújula de Julia: En busca de la autenticidad

¿Qué pasa cuando dejamos de escuchar lo que sentimos para hacer lo que los demás esperan de nosotros? En este cuento, Julia nos enseña la importancia de encontrar nuestra brújula interna.

A menudo, el ruido del mundo externo —las expectativas del colegio, de los adultos o de los amigos— hace que perdamos el norte. Julia invita a los más pequeños (y a los grandes que aún estamos en el proceso) a sintonizar con su propio sentir para actuar desde la verdad de quienes son.

Luna: El reflejo de nuestro mundo interno

«Luna» nace de mi experiencia en el acompañamiento vincular y la psicología humanista. Es una invitación a mirar nuestras emociones como fases, a entender que tenemos permiso para brillar, pero también para transitar la oscuridad o el cambio, siempre respetando nuestros tiempos internos.

¿Por qué utilizar cuentos en la educación y la terapia?

En mi trabajo en el colegio Peñas Blancas y en consulta, los cuentos son aliados fundamentales por tres razones:

  1. Seguridad: El niño no habla de sí mismo directamente, habla del personaje, lo que le permite explorar miedos o deseos sin sentirse expuesto.
  2. Vínculo: Leer un cuento juntos crea un espacio de calma, una «isla» de conexión entre el adulto y el niño donde la empatía florece.
  3. Lenguaje simbólico: Las imágenes y metáforas quedan grabadas en el alma mucho más que cualquier explicación teórica.

Un sueño compartido

Mi sueño es que cada niño sienta que tiene permiso para ser. Que el espacio del colegio y de la casa sean lugares donde se respete su proceso interno. Mis cuentos son mi granito de arena para que esa brújula interna nunca deje de marcar el camino hacia la autenticidad.

Pronto compartiré con vosotros más noticias sobre la publicación y las maravillosas ilustraciones que acompañan estas historias.

Y tú, ¿sabes hacia dónde marca tu brújula hoy??